El ácido hialurónico convencional busca rellenar surcos captando agua. Los polinucleótidos, en cambio, no aportan volumen ni retienen líquidos, por lo que son el tratamiento idóneo para pacientes con tendencia a la retención o con bolsas en los ojos. Su objetivo es regenerar y engrosar la piel, no rellenarla, con un resultado mucho más natural.
Es un procedimiento rápido (30-45 minutos) que se realiza en consulta. Se administran mediante micropunciones superficiales. Al terminar se aprecian unas pequeñas inflamaciones cutáneas que el propio cuerpo absorbe de forma natural en 24-48 horas.
Para un resultado óptimo y duradero, el protocolo médico recomendado es de 3 sesiones espaciadas cada 2 o 3 semanas. Los efectos de regeneración alcanzan su punto máximo a las pocas semanas y se aconseja una sesión de mantenimiento cada 6 meses.